lunes, 12 de diciembre de 2016

ERA MUERTE Y NADA MÁS QUE ESO

“Lo que veía era el contorno en altorrelieve de una anciana dormida. Lo que veía era una piedra, el gran peso de una losa pétrea y sepulcral que dice: la muerte eso solo muerte…no es más que eso”
Roth, 2014 p90


Duras palabras que pocos dedicarían a las memorias del fallecimiento de su madre, pero acertadas dentro de una novela donde la muerte poco tiene de místico o extraño y mucho de inevitable y aterrador. Es esta clase de relato reflexivo el que encontramos en Elegía (Everyman en su título original) de Philip Roth, una novela sobre la presencia constante y natural de la muerte en la vida de un hombre cualquiera cuyo nombre no conocemos, pero cuya vida escudriñaremos en búsqueda de sus confrontaciones con la mortalidad, la pregunta por cómo y para qué vivir, las crisis propias de la vejez, lo natural de la presencia de la muerte en distintas etapas de la vida, así como el miedo a enfrentarla y los esfuerzos vanos por huir de ella.


El narrador se muestra implacable con el protagonista, tan duro como solemos ser con nosotros mismos en los momentos de insomnio. Sin embargo, Roth no condena: trata de entender y de poner en escena a un hombre, cualquier hombre de nuestra sociedad y nuestro tiempo –como sugiere el título original del libro, Everyman– que sopesa las decisiones tomadas a lo largo de su vida. (Nettel, 2006)

El relato comienza durante el funeral del protagonista, un judío y expublicista que deja tras sí tres hijos de los cuales dos le odiaron hasta el final de sus días, tres matrimonios fallidos, un hermano mayor que le sobrevivió y unos cuantos antiguos compañeros de trabajo. A partir de este punto realizaremos un viaje que inicia en su niñez y termina varios años después, justo cuando la muerte lo toma desprevenido en el quirófano. Este viaje queda marcado por la enfermedad, los episodios de hospitalización donde comienza y se fortalece el miedo a la muerte y las reflexiones durante la vejez en torno a los autoengaños, errores y aciertos de un hombre ni excepcionalmente bueno ni escandalosamente malvado, pero retratado con tal franqueza en sus fortalezas y debilidades que su historia no solo es factible, si no conmovedora por su propia naturalidad. El relato es tan íntimo y empático como para lograr que la narración en tercera persona no distancie al lector de las vivencias de este personaje, y el lamento por la muerte se plasma con sinceridad sin tener que caer en una larga agonía explícita, sino como el lento decaimiento durante la vejez donde lo único que queda es revisar las fallas del pasado y confrontarlas con la soledad del presente, con la inminencia de la pequeñez del individuo frente a lo inevitable.

El primer período de hospitalización importante del protagonista se da durante su infancia debido a una hernia. La vulnerabilidad y el miedo aparecen para definir ese momento: es la primera vez que pasará la noche lejos de su familia, preparándose para una operación y con el recuerdo fresco de un cadáver que encontró en un paseo por la playa poco antes. Esto se une a la desalentadora imagen de su compañero de cuarto en el hospital, un niño más o menos de su edad que no consigue sobrevivir esa noche. La muerte se presenta en forma de niño enfermo y esto es razón mayor para temer a la cirugía pese a las garantías que tanto los médicos como sus padres le han dado. El temor del niño es tan grande que cuando su compañero de cuarto entra en crisis durante la noche, las sombras de los médicos tras la cortina que los separa parecen las de asesinos de pesadilla listos para tomar la vida del pequeño, no la de los profesionales azarados por salvar a alguien. El contraste entre el miedo que le provocan estas sombras y la aparición de la enfermera a su lado para calmarlo y pedirle que duerma se une con la imagen de la cama vacía al día siguiente, una serie rápida y repentina de eventos como lo serán las crisis que le aguardan en el futuro.

El tiempo dedicado a la infancia no es mayor, pero sí determinante en referencia con los eventos a futuro. La caracterización de un niño gentil, hijo del dueño de una joyería, con una buena salud salvo por el incidente de la hernia y otro problema menor, funda las bases de los sueños de ese pequeño que deseaba ser artista, desearía luego ser buen esposo, luego buen padre, y en algún momento fallaría en ello. Esta breve mirada sobre la tienda de joyas da algo de contexto sobre los orígenes de este hombre cualquiera, su buena salud, la de su familia y el ambiente ameno de su crianza. El espacio dedicado a hablar de los relojes que su padre solía recibir bien fuera para reparaciones o para pagos iniciales, se pone en paralelo con la durabilidad de las joyas que se venden en la tienda, lo irreparable de los unos y la durabilidad de las otras. Los relojes que no tenían forma de repararse se apilaban por montones en los cajones, se sacaba de ellos partes que pudieran servir aún pero no se tiraban a la basura, sino que estaban ahí para ser examinados por el niño curioso. La vida de uno solo se pierde, como muchas otras, pero las memorias sobreviven un poco más, el legado prevalece por más tiempo.

Tras este episodio pasamos rápidamente, sin más aviso que un mayor espacio entre un párrafo y otro, a su siguiente malestar varios años después cuando ya se encuentra con su segunda esposa, Phoebe. Aun gozando de juventud y tras años de buena salud, dieta sana y ejercicio, nuestro protagonista se encuentra angustiado ante la grandeza del cielo y se hace consiente de su propia insignificancia, embargado de repente por el miedo a lo pequeño que él mismo resulta frente a todo cuanto le rodea. Se nos dice que ha estado en la guerra de Corea y que ni siquiera en ese entorno llegó a sentir un temor semejante, es más, se encuentra en el mejor momento de su vida ¿Qué puede ser ese temor, esa repentina conciencia de la fragilidad humana? Parece ser la antesala a la enfermedad venidera de la que aún no puede saber, y más adelante se relacionará con la fragilidad de la vejez que todavía ve lejana. Así mismo nos permitimos saber un poco sobre Cecilia, su primera esposa, y la manera en que él decidió abandonarla tras descubrir que el ideal de matrimonio que había tenido en mente no era el que le aguardaba con ella. Phoebe es más dócil, joven y cariñosa, y aunque está convencido de haber tomado la decisión correcta, no deja de sentir culpa por romper la estabilidad de esa familia: Dos hijos que lo odiarían hasta la muerte, una exesposa herida que haría igual.

Estos datos en apariencia anecdóticos están ahí con el fin de presentar la discrepancia entre la imagen y proyectos que tenía para sí, y lo que la vida le ha ofrecido en cambio, mostrar el abandono de ciertos sueños en pro de una realidad más estable o mejor. El personaje se considera a sí mismo muy tradicional, chapado a la antigua si queremos emplear el calificativo dado en la novela, y confiesa que al casarse con Cecilia creía en una relación que durara hasta la muerte; sin embargo, la realidad llega en forma de matrimonio fallido para enseñarle que los planes no siempre funcionan tal como se espera y a veces es necesario enfrentar el desacierto, destruir la estabilidad para buscar la felicidad. Así mismo, recuerda el abandono de su sueño de convertirse en artista debido a lo poco rentable de dicha profesión, y la manera en que pese a desempeñarse exitosamente en el área de publicidad vive planeando un retiro en el que pueda pintar cada día. La imagen que tenía de sí mismo ha comenzado a venirse abajo poco a poco, y el golpe de una peritonitis casi mortal será la primera prueba de la velocidad a la que puede deteriorarse la vida humana hasta quedar al borde de la muerte. Ni la felicidad ni la vida activa pueden poner freno a la enfermedad, y se requiere de un esfuerzo médico para escapar del fin. Las palabras que su médico le pronuncia mientras se recupera en el hospital son pocas pero contundentes, cuando con impaciencia pregunta por su fecha de salida, preocupado por perderse el otoño de 1967: ¿Es que todavía no lo entiende? Ha estado a punto de perdérselo todo. (Roth, 2014 p.40)

Pasaran veintidós años antes de volver a encontrar a este hombre contemplando de cerca la muerte. La novela no trata de enfocarse en la cotidianidad sino en las crisis, por lo que será a raíz de estas que conoceremos otros aspectos de la vida del protagonista. Problemas relacionados con arterias obstruidas y un corazón débil abren las puertas para descubrir cómo perdió la pasión en el matrimonio con Phoebe, quien decidiría dejarlo, y su intento por redimirse al casarse con su amante Merete, una joven bella pero poco interesante e incapaz de actuar por su cuenta en momentos de crisis. Perder a Phoebe y, por tanto, no poder estar tan presente como quisiera en la vida de su hija Nancy, se tornará en uno de sus mayores arrepentimientos al verse solo en su vejez. Aquí comienza la recriminación a sí mismo, la frustración por descubrir que la juventud y sexualidad que en algún momento le revitalizaran no bastaban para convertir a Merete en una compañera permanente.

Poco a poco experimentamos la frustración ante la salud perdida sin más explicación que la fatalidad y el paso del tiempo, además de los golpes de ver envejecer y morir a los seres amados. La pérdida de sus padres y el horror del entierro tradicional judío, donde son los mismos familiares quienes rellenan la tumba, dan el esperado golpe de tristeza pero además permiten la contemplación de un cadáver como un cascarón vacío, más parecido a una roca que a la persona amada. La muerte es solo eso, el acontecimiento final, no un viaje místico, no un misterio sobrenatural. La certeza de la ausencia de vida después de la muerte y el temor a lo repentino de la misma van de la mano mientras entendemos el impacto que significa el que la vida siga aún si las personas más significativas desaparecen. En su conversación con un sepulturero que está cerca de retirarse, se sorprende al comprender que ese hombre cavó la tumba de sus padres, tal como lo hizo con la de varios otros en ese mismo cementerio, y que se prepara para dejar el puesto a su hijo más joven. Es quizás este el momento de despedida, el último acto para comprender cómo todos estamos tan acostumbrados a vivir que olvidamos lo natural de morir.

El fracaso de sus romances y el deterioro de su salud conducirán al protagonista a una vejez solitaria marcada por las hospitalizaciones constantes. Su intento por llevar una vida normal y apacible, cerca de la costa y rodeado de otros retirados, se convierte en el más profundo aislamiento del mundo y el constante recordatorio sobre el fin de sus días. Incapacitado para nadar en el océano, la sensación de pérdida de la fuerza se hace aún más grande y surge un profundo sentido de dependencia de los otros, el cual no sentía desde niño cuando requería a su madre cerca para las operaciones. En una reseña para el new york times, Nadine Gordimer resalta la manera en que Roth emplea el deseo sexual en la vejez para mostrar la lucha del hombre contra la muerte, y al ligar esto con el nado en el océano encontramos dos elementos que se conjugan para mostrar el desvanecimiento de la fuerza. Los pasajes relacionados con el nado ofrecen escenas vibrantes de vida, y es contra el océano que el hmbre cualquiera prueba su fuerza de vida. En la juventud, nadar evocaba la aparente invencibilidad de la salud física y la promesa de la sexualidad. [1] (Dean, 2008) La vitalidad de nuestro protagonista se ve reflejada tanto en su capacidad de nadador como en la de conquistador, en su fuerza para enfrentar la marea. No se niega el deseo sexual en la vejez, lo que se muestra es la pérdida del ánimo, de la confianza, y de la capacidad física para mantener una relación sexual; del mismo modo, existe deseo por enfrentar el océano, pero este resulta intimidante e indomable ante la pérdida de la salud y la fuerza muscular; el deseo por vivir está pero el cuerpo cada vez tiene menos capacidad para satisfacerlo y la aceptación y consecuencias de este decaimiento es lo que ronda a lo largo de las reflexiones del protagonista.

Esta inseguridad lleva al protagonista a perder contacto con sus amigos, la culpa no le permite recurrir a sus hijos, los celos ante la salud de su hermano mayor lo alejan de él y el miedo lo aleja del suicidio. El propio sujeto deja de sentirse parte de algo, es más, llega a ser incapaz de ser parte nuevamente, y su paulatino aislamiento parece prepararlo para la soledad de la tumba. El relato se torna cada vez más pesimista, cargado de imágenes desgarradoras donde la presencia de los otros es menor, y cuando se da pareciera encaminarse siempre a dar cierre a la vida del personaje: enfermedades terminales, suicidios, depresión y soledad son temas recurrentes en estos últimos pasajes. La franqueza de este pesimismo golpea fuerte en la mente del lector, lo enfrenta a una reflexión cruda sobre el abandono y la soledad de un fin que no promete nada más que eso, ser el final. El último brillo de esperanza, de fuerzas para retomar la vida, se da justo momentos antes de hacer la última entrada al quirófano donde la muerte toma al protagonista sin darle la oportunidad cruzar unas últimas palabras con su hija o hermano.

Aunque el tema más fuerte de la novela es la confrontación con la mortalidad, no se puede dejar de lado los elementos relacionados con la definición del individuo y la toma de decisiones. Los cuestionamientos por la propia identidad comienzan desde muy temprano y siguen apareciendo cada vez que el protagonista se riñe con su pasado, pone en una balanza lo que esperaba de la vejez y lo que ha logrado, se ve al límite de preguntar si vale la pena perseguir algo aún. Bien sea la joven esbelta que trota cada mañana frente a su casa y a la que desea al mismo tiempo que confronta la merma del apetito sexual, o la pérdida del deseo de pintar y la consecuente crítica hacia su propio talento, el debate frente a lo que construye como ser dentro del mundo con un propósito está latente ¿Se puede tener en verdad un propósito si, al final, la existencia termina sin más? El tormento de esta pregunta solo desaparece ante una tardía aceptación de las limitaciones de la vejez y la determinación de enmendar lo que aún pueda enmendarse. Sin embargo, tal como sucedió con el niño del hospital y la peritonitis, no hay resolución suficiente que pueda frenar lo inevitable.

GINA ALEXANDRA VELÁSQUEZ CARDONA                    1331391

DEAN, Louise (2008) Book Of A Lifetime: Everyman, by Philip Roth. De: Independent. Sitio web: http://www.independent.co.uk/arts-entertainment/books/features/book-of-a-lifetime-everyman-by-philip-roth-882270.html
GORDIMER, Nadine (2006). Lust and Death. De: The New York Times Sunday Book Review. Sitio Web: http://www.nytimes.com/2006/05/07/books/review/07gord.html?_r=0
NETTEL, Guadalupe. (2006). Elegía, De Philip Roth. De: Letras Libres. Sitio web: http://www.letraslibres.com/mexico-espana/libros/elegia-phillip-roth
ROTH, Philip (2014) Elegía en Las Némesis. Bogotá, Colombia: Penguin Random House Grupo Editorial, S.A.S.




[1] “The passages on swimming offer some vivid scenes of life, and it is against the sea that Everyman tests his living strength. In youth, swimming evokes the apparent invincibility of physical health and the promise of sexuality.”

TODO EL MUNDO SABE QUE...

“Todo el mundo sabe que estás/explotando sexualmente a/una mujer maltratada y/analfabeta que tiene/la mitad de tus/años” (Roth, 2008, p.57). Aquellas palabras se encontraban al interior de una carta anónima enviada a Coleman Silk, viudo de setenta y un años, exdecano de la universidad de Athena y la clase de hombre que ya ha conocido los desastres que acompañan una calumnia. Años atrás dos estudiantes intentaron con éxito evadir un castigo al acusarlo de racista; se suma una acusación de misoginia y así comienza la caza de brujas. Esta serie de conflictos hacen parte del deterioro inevitable de una identidad falsa cuya red de mentiras comenzó a estrangular a Silk.

Philip Roth se ha consagrado como uno de los autores norteamericanos más importantes hoy en día, especialmente preocupado por aquello que atormenta al ser humano y por la construcción de la identidad judía en la sociedad estadounidense. Su novela “La Mancha Humana” muestra una capacidad especial para comprender las intrigas tras la construcción de la identidad, al mismo tiempo que presenta sin censura la capacidad de castigo de la sociedad. Silk es el protagonista de esta historia donde los secretos se unen con la condena pública en una mezcla capaz de destruir a un hombre, aún si este se encuentra en una de las mejores etapas de su vida. De la mano de Nathan Zuckerman, un personaje recurrente en la obra de Roth y su alter ego, exploramos la vida de Silk de manera no cronológica, saltando entre eventos trascendentales en su vida y las tragedias de su presente.

La novela comienza citando un pasaje de Edipo Rey que nos sirve de anticipo para la clase de historia que estamos por confrontar; el único rito de purificación posible es el derramamiento de sangre. Lo siguiente es un recordatorio del escándalo Lewinsky en 1998, cuando salió a la luz la relación sexual entre Bill Clinton y Mónica Lewinsky, una joven becaria en la casa blanca; esta introducción se hace con claras intenciones de señalar lo absurdo del escándalo, así como más adelante se mostrarán absurdas las circunstancias del deterioro de Silk, quien ese mismo año revela a Zuckerman su relación con una mujer de treinta y cuatro años. Una gran tragedia se construye alrededor de dos escándalos distintos, enlazados solo por la necesidad del linchamiento social. Esto se suma al incidente de años atrás cuando Coleman se refirió a dos estudiantes que jamás había visto como negro humo debido a la manera en que no parecían existir en el campus; los dos estudiantes, afroamericanos, deciden interponer una queja por trato racista de parte del profesor, quien opta por jubilarse con antelación tras una breve lucha; ¿Por qué no seguir intentando demostrar su inocencia? La respuesta se oculta en los orígenes de Coleman: es un judío negro, pero de piel clara, que ha dedicado su vida a ocultar esa verdad.

La narrativa de Roth es cruda, más no por ello carece de belleza.  El autor logra balancear la rudeza de sus personajes y las situaciones que atraviesan con la fluidez de una prosa entretenida, ingeniosa y cargada de sinceridad. Es posible pasar de un baile revitalizador entre dos amigos que celebran el retorno del uno a la vida sexual, y poco después toparnos con el temor de un exmarido acosador cuya presencia amenaza la armonía que Coleman y su amante Faunia han logrado; como la vida misma, aunque con mayor contraste, el devenir de estos personajes se carga de altos y bajos que se han preparado con cuidado, cuyos indicios rastreamos desde el pasado de sus personajes, de manera la historia no tropieza sino que avanza de manera natural.

Coleman se gana la atención del lector gracias a su peculiar construcción como personaje. Es educado pero emocional, un anciano bien parecido que comienza a recuperarse del peor golpe que la vida le ha dado hasta el momento y que encuentra en el sexo con Faunia (potenciado gracias al viagra) la fuente de la juventud. A lo largo de la novela el sexo aparece como fuerza potenciadora, natural, carente de censura hasta que llega a ojos públicos. Silk recupera las fuerzas y se sobrepone a la humillación sufrida gracias a la nueva energía ganada tras relacionarse con Faunia, así como logra purgar el dolor ardiente de la muerte de su esposa, al punto de abandonar la idea de hacer a Zuckerman publicar una novela que delate el acoso como arma asesina. Del mismo modo, Faunia encuentra en las noches apasionadas al lado de Silk la mezcla de lujuria y rutina que tanto necesita tras una vida que ya le ha dado suficientes sorpresas, entre ellas un padrastro acosador, un esposo maltratador y la muerte de sus hijos. Este sistema funciona a la perfección para ambos hasta que llega aquella infame carta anónima que desata la nueva persecución, la que sataniza la relación consensual entre dos adultos que compartían una soledad fundamental que sobrepasaba sus grandes diferencias. El remedio del sexo se arruina cuando es puesto en los ojos de los otros, los que juzgan y persiguen desde el pasado para destruir el presente.

Faunia es la otra mitad de ese dúo que levanta la ira de la comunidad. Su rudeza al hablar y carácter huraño se complementa con la apariencia física delgada y que apenas guarda el recuerdo de una juventud lozana, lo que transforma su atractivo en algo fuera de lo común. No es voluptuosa, risueña o inocente, pero posee el magnetismo de la experiencia y la seguridad ganada tras grandes pérdidas y decepciones. Aunque no sabe leer (ni le interesa saberlo) posee cierta sabiduría adquirida con el golpe de cada año, y esto hace que Coleman encuentre difícil definirla. Si Faunia se muestra insegura es solo ante un temor que viene desde el pasado: un exesposo veterano de guerra que es incapaz de dejarla vivir en paz. La presencia de Lester Farley, primero casi fantasmagórica y luego demasiado palpable, se convierte en la evolución de la amenaza temida por la mujer, el portavoz del odio que los acabará a ambos. Este ser violento, afectado por síndrome de estrés post traumático debido a Vietnam y aún más enfurecido por la muerte de sus hijos, sumará más ira a la fórmula que hará explotar el ya acrecentado odio que Coleman despierta en la comunidad.

Zuckerman se configura como testigo incapaz de experimentar por sí mismo el sexo o el escándalo, pero siempre tras el rastro de los problemas propios de la identidad de Coleman y la relación con Faunia. Tras la extracción de su próstata el escritor se enfrenta a la impotencia, decide ir a un nuevo hogar retirado de todo, con mínima interacción entre vecinos donde espera alcanzar una suerte de estado de paz permanente. El experimento parece un éxito por mucho tiempo, incluso después del encuentro con Silk donde contempla por primera vez los estragos causados a raíz del acoso constante y la consecuente muerte de Iris. El Coleman atormentado y obsesivo se convierte mediante el sexo en un hombre feliz y controlado, y es esa nueva vitalidad la que consigue descolocar a Zuckerman. El escritor se cuestiona sobre su propia soledad, el valor que le daba al coito y la frustración que antes no había encarado. Sus largas reflexiones nos dan una mirada de asombro y admiración ante los cambios del otro, entre lo que creía saber y lo que comienza a conocer, además de lo que esto le dice de sí mismo.

La verdadera sinceridad comienza ahí,  con Coleman inundado de felicidad y con la guardia baja para hablar. Silk revela aspectos de su vida loables y condenatorios por igual, entre los que destaca la confrontación con su madre al confesarle que ha decidido hacerse pasar por un hombre blanco; la decisión de Silk al negar cualquier vínculo con sus progenitores es tomada con resignación casi estoica por parte de su madre, dispuesta a cualquier sacrificio con el que pueda asegurar la felicidad de su hijo, aún si solo podrá contemplarla de lejos. La mención de una mujer con piel apenas oscura, de facciones fuertes que contempla la tumba de Coleman se hace desgarradora al pensar en ese vano sacrificio. La construcción de este nuevo sujeto trae consigo un tipo distinto de destrucción al que Coleman escapaba, pero destrucción a fin de cuentas. Bastante apropiado para un exmaestro de literatura antigua, el destino implacable se encarga de destruirlo de todas formas. Es esta intriga, nacida  de la unión de dos amigos posteriormente distanciados por las circunstancias y la muerte, lo que conducirá al escritor continuar la investigación y posterior texto sobre la vida de Coleman Silk, aún (y quizás con más fuerza) tras la muerte de éste.

A medida que Zuckerman se interna en los eventos pasados de Coleman, se descubre a un sujeto que está en constante construcción, siempre en medio de la lucha por equilibrar aquello que es y lo que desea para sí mismo. La religión, la raza, el trabajo, la forma de relacionarse con los otros, todo se convierte en un aspecto a moldear para poder permanecer en una sociedad que parece empeñada en condenarlo. Esta mirada ante la sociedad, a ratos muy inclinada hacia el pesimismo, lleva al extremo la difícil lucha del sujeto por triunfar frente al mundo, por buscar una felicidad anhelada que siempre parece estar unos pasos más lejos. La conciliación entre el mundo privado y el público parece imposible, especialmente cuando uno de esos mundos está desesperado por sancionar, castigar y purgar aquello que no le compete. Del mismo modo, pone al descubierto las contradicciones propias del ser humano y la forma en que el pasado moldea aspectos fundamentales del sujeto: la violencia, el deseo, la mirada, la visión general de lo que es la vida.

El escándalo público y el problema personal se encuentran siempre de la mano dentro de esta novela. Roth expone de esta manera lo crudo de la persecución pública hacia un individuo, tanto si este es una figura pública, como si es un anciano que vive apartado en un pueblo. Lanza además una crítica directa contra la obsesión de los medios con el escándalo, alimentada por el morbo del público y el deseo de escarmiento; sin disimulo alguno, las primeras páginas de la novela son una defensa a Clinton y un grito de acusación hacia la sociedad perseguidora, un recordatorio de la humanidad de cada individuo. Ese cartel imaginario donde se lanza ese recordatorio de que todos los seres humanos desean, tienen impulsos, toman decisiones y se equivocan tal como aciertan nos acompaña a lo largo de la historia, entre más se despierta nuestra simpatía por Coleman. Es imposible no reconocer el problema de la masificación de una noticia o rumor en un mundo donde la información viaja alrededor del mundo en cuestión de segundos y no solo las historias de grandes escándalos ocupan las redes de información.


Cada situación y personaje busca equilibrar la representación extrema de algún elemento con la cotidianidad del mundo narrado, de manera que se vincule con la vida misma. La lucha por configurarnos como sujetos dentro de la sociedad es real en todas partes, aún si quienes la personifican son los seres peculiares de la novela. Los odios dentro de la trama son extremos, la mirada sobre los otros es de asombro, pero aun así conseguimos reconocer mucho de la vida misma en cada línea de la historia. Explorar este texto es explorar una mirada sincera y oscura de la sociedad norteamericana, pero también de la forma en que todos, comúnmente, encaramos el mundo. Nos convertimos en jueces que determinan si Coleman merece o no la condena que le espera, y sin darnos cuenta aprovechamos para pensarlo como un ser real, otra noticia que gana espacio en noticieros y redes sociales. Roth consigue conquistar el corazón de sus lectores con esa mezcla magnifica entre el acoso escandaloso sufrido por su protagonista, y su ingenioso esfuerzo por construirse a sí mismo.



 ROTH, Philip. (2008). La Mancha Humana. Barcelona: Random House Mondadori, S.A..

lunes, 14 de noviembre de 2016

Enlaces con información sobre Philip Roth




SOBRE EL AUTOR
  • Philip Roth: Artículo de Wikipedia con una breve biografía del autor, listado de obras, adaptaciones cinematográficas y premios.
  • The Philip Roth Society – Biography: Biografía en inglés del autor, en la página “The Philip Roth Society”, fundada en 2002 con el objetivo de estudiar e intercambiar información, trabajos y opiniones sobre la obra de Philip Roth.
  • El mejor Philip Roth está devuelta: Artículo donde se habla sobre algunas de las características de la obra de Philip Roth, enfatizando en su habilidad para confrontar al lector con la parte oscura del ser humano. El artículo señala la importancia de la obra literaria de Philip Roth y el riesgo que tuvo esta de decaer y repetirse, del cual escapa gracias a  “Némesis”.
  • Desenmascarando a Philip Roth: Artículo que habla sobre la biografía escrita por Claudia Roth Pierpont. Se hace mención a algunos aspectos de la vida amorosa de Roth, así como a la relación entre Maggie (exesposa) y la construcción de algunos personajes “odiosos”.
  • PDF Desenmascarando a Philip Roth(Introducción y primeras páginas): la introducción cuenta sobre cómo Philip Roth entró en contacto con Claudia Roth Pierpont y la decisión de escribir la biografía del autor. Interesa especialmente cuando, en la página 15, comienza a hablar sobre los temas generales que trabaja el autor a lo largo de sus novelas. El capítulo uno comienza hablando del primer choque que Roth encontró con su comunidad tras publicar relatos con personajes atormentados, adúlteros,  capaces de condenar y cuestionar sus propias bases culturales, y que además eran todos judíos. Este primer choque ayuda a construir lo que más adelante se convertiría en parte fundamental del estilo de Roth, donde los problemas de adaptación de los judíos se unen a la exploración del alma humana, sus miedos y deseos.
  • Philip Roth: El Escritor RetiradoQue Nunca Se Fue: Presenta la recopilación hecha por Random House de las últimas novelas de Roth bajo el nombre de “Las némesis” (“Elegía”, “Indignación”, “La humillación” y “Némesis”). Se habla de la carrera de Roth con brevedad y su decisión de retirarse tras escribir “Némesis”. También se habla de la trama de cada novela dentro de esa recopilación y el elemento en común que las une a todas.
  • Príncipe de Asturias al grannarrador de la realidad estadounidense: Artículo dedicado a destacar el premio ganado por Roth en 2012. Se mencionan las razones por las que se le otorgó el premio, entre las que se encuentran “su capacidad para mostrar una compleja visión de la realidad "que se debate entre la razón y los sentimientos”
  • Desmontando a Philip Roth: El artículo busca mostrar algunas de las características de Roth y su obra en “Roth Desencadenado”. Se menciona como su propia vida y personalidad se encuentran reflejadas en partes de su obra, así como la posibilidad de rastrear críticas y/o condenas a ciertos aspectos de la comunidad judía.




INFORMACIÓN GENERAL 

  • Literatura de Estados Unidos: Información general del desarrollo de las principales corrientes literarias en Norteamérica desde el siglo XIX hasta la actualidad. Incluye novela, poesía, teatro y unas pocas líneas sobre la literatura en español en Estados Unidos.
  • Historia de los JudíosNorteamericanos: Recorrido histórico de los eventos que condujeron a la comunidad judía europea a trasladarse a Estados Unidos, establecerse ahí y comenzar a labrarse su lugar dentro del país sin perder su identidad como pueblo, hasta convertirse en una de las comunidades judías más grandes del mundo conformada tanto por inmigrantes ya establecidos en el país, como por nuevas generaciones nacidas en Norteamérica.




SOBRE LOS LIBROS AQUÍ RESEÑADOS

  • Philip Roth versus the movies: Artículo que habla de los problemas de adaptación de las novelas de Roth al cine. Dice que entre los retos que se topan quienes desean adaptar sus novelas a películas se encuentran la elección de casting y el ritmo que toman las películas al momento de llevar a la pantalla las reflexiones y monólogos de los personajes; existe el riesgo de que las películas se tornen tediosas, o que se sacrifique la profundidad del trabajo de Roth en relación con la psicología de sus personajes y los conflictos que enfrentan. 



Elegía (Eeryman)

  • Elegía, De Philip Roth: Reseña al libro que, además de exponer la temática de confrontación del protagonista con la muerte, busca también señalar el cambio de estilo que Roth emplea en esta obra: un tono más reflexivo, cargada de resignación dolorosa ante la mortalidad del ser humano y lo breve de la vida. Roth busca reflejar a un hombre cualquiera (“Everyman”) en su confrontación con la vida misma.
  • Phillip Roth Discusses “Everyman”: el enlace incluye un fragmento de la novela en inglés, así como un audio donde el propio autor habla de la obra. Se inicia con la presentación de la trama de la obra y cómo la novela hablará el decaimiento del personaje a lo largo de su vida y la forma en que trabaja temas como identidad personal, ideales americanos (y la traición de los mismos) y el judaísmo. El autor habla también sobre lo que buscaba con sus personajes y con los temas que toca a lo largo de la novela.  

Contenido en inglés
  • Lust and Death:  Aquí se trata de mostrar, en primer lugar, la manera en que el autor usa el deseo sexual en la vejez para mostrar una lucha entre el hombre y la muerte, así como el la manera en que la vida del protagonista se convierte en un continuo escape de la muerte.  Se resaltan también características de su estilo, como el uso de las descripciones para intensificar el drama y enriquecer la narración.
  • Book Of A Lifetime: Everyman, by Philip Roth: Relaciona la imagen del agua con la del sexo y el poder, así como busca mostrar la forma en que estos elementos se relacionan para construir la atmosfera de decadencia que cubre la obra a medida que su protagonista se descubre incapaz de escapar a la vejez y la muerte. 
  • Everyman: en esta reseña se enfatiza en el carácter realista de la novela, así como la carencia de “magia” frente a temas como la felicidad, el amor y la muerte. Su crudeza la hace incómoda de leer, la felicidad se retrata como un extraño accidente y no como una bendición; sin embargo, se asegura de resaltar como estos elementos confieren belleza a la obra y hacen que el lector no pueda escapar de ella.



La Mancha Humana

  • La mancha humana – Philip Roth(traducción de Jordi Fibla): Esta reseña traducida invita a la lectura de una novela que contiene características fundamentales de la narrativa norteamericana (como la fuerza de sus temas y lo directo de su historia), donde la invención de una identidad y la manera en que la sociedad puede perseguir a un sujeto hasta destruirlo son temas centrales.
  • La mancha humana en la obra dePhilip Roth: “La mancha” en el alma humana es presentada como un símbolo fundamental y recurrente en la obra de Roth, donde hay una fuerte preocupación por ese “algo” que persigue a sus personajes constantemente y amenaza con destruirlos. Este artículo recorre tres de los escritos de Philip Roth (“La conversión de los judíos”, “la mancha humana” y “Eli, el fanático”) donde la imagen de la mancha se liga a la construcción de la identidad del judío norteamericano. Roth busca recordar que nunca terminamos de saber todo sobre una persona, que el misterio alrededor del otro no tiene fin. 
  • La trilogía americana de PhillipRoth: El artículo inicia con la pregunta “¿Es Philip Roth tan buen escritor como creen los críticos americanos?”. Se toma dos de las novelas de la trilogía americana (“Me casé con un comunista” y “La mancha humana”) para rastrear características que comparten, aciertos y puntos débiles en la narrativa de este autor.


Contenido en inglés 

  • An Open Letter To Wikipedia: “Carta abierta a Wikipedia”, tal como indica el título es la carta escrita por Philip Roth a Wikipedia solicitando una corrección en el artículo sobre su novela, donde se afirmaba que estaba basada en algo que podría haberle sucedido a Anatole Broyard (Escritor, editor y crítico literario de New Orleans, 1920 – 1990). Roth explica que la novela se basa en realidad en algo que le sucedió a Melvin Tumin, un amigo suyo, profesor de sociología de Princeton. A lo largo de la carta reitera su falta de conocimiento sobre eventos privados de la vida de Broyard y las características de los personajes en la novela. Insiste, además, en hacer esta claridad publica, ya que Wikipedia considera que el autor de la novela es una fuente confiable pero no suficiente para realizar correcciones a un artículo. 
  • Nathan Zuckerman: Breve artículo de la wikipedia en inglés donde se dan datos sobre este personaje recurrente en la obra de Roth, donde ha sido narrador, personaje secundario y protagonista según la novela en la que aparezca. Se incluye también un listado de las novelas donde Zuckerman está presente.
  • The Wrath of Athena: Esta reseña busca mostrar las fortalezas de la novela sin dejar de lado sus problemas. Así como exalta la ironía como medio para llevar la historia, el desarrollo de los personajes y sus problemas, y la fuerza de la narración,  que  señala también los excesos cometidos al construir al exesposo de Fauinia (“que Roth parece construir con cada cliché de veterano de Vietnam posible). Se recalca la habilidad con la que Zuckerman ha sido (a lo largo de varias obras) construido hasta llegar al punto de ser ese hombre melancólico, alejado de la sexualidad y aun así encantador para el lector.
  • Vídeos del curso "La novela americana desde 1945" (The american novel since 1945 (ENGL921))  Encontrados en el canal "YaleCourses"